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  Enfasis Logistica – Agosto/Septiembre 2004 – pág. 76/77
Cargo Protection: ¿moda o imperiosa necesidad?
     
Sumadas al papel de "estrella" de la soja en las crecientes exportaciones argentinas, aparecen más y más noticias sobre el crecimiento de las exportaciones de las pymes (pequeñas y medianas empresas) y otras industrias que deben conectarse
a exigentes mercados internacionales con otros productos. pero la protección que se brinda a una carga para que llegue de una provincia a un puerto, por ejemplo, no es igual a la que aquélla
requiere para atravesar el mar y llegar sana a una
 
góndola en parís. los cambios de movimiento generan aceleraciones, las aceleraciones sobre cualquier cuerpo o sobre una carga generan fuerzas. estas fuerzas, si no son adecuadamente previstas y técnicamente neutralizadas, producen desllzamientos en las cajas, derrumbes en pallets, daños en embalajes y hasta derrames y pérdidas. se trata, pues, de una verdadera ciencia de la protección de la carga que va más allá de la moda por novedades en logística.!
Eric Millord Socio Gerente de Raypac SRL / Docente en el Instituto Argentino del Envase.
 

Dado que son muchos los agentes políticos y económicos que pretenden que la exportación ayude a desarrollar el nivel económico del Argentina en forma sostenida, se debe lograr que crezcan las exportaciones de las PyMEs.
Las razones son varias: es este el tipo de exportación con el mayor valor agregado, usa más tecnología y más importante aún: gracias a ambos componentes, operan con un gran factor de multiplicación de empleo.
Ahora bien, los productos industriales, sean máquinas, electrodomésticos, bobinas de acero, vino, o alímentos elaborados, todos necesitan una adecuada protección durante el transporte que demanda una exportación.
Uno puede acostumbrarse a que el envase de un producto se mostró satisfactorio para ser llevado en camión a Munro, o a Mendoza, pero eso no debe permitir la conclusión de que también brindará adecuada protección cuando se pretenda exportarlo a Miami, o a Génova.

Es que los movimientos de los medíos de transporte son diferentes y cada uno presenta sus requerimientos específicos para la protección de la carga.

Mejorar en el trincado
No hace falta ser ingeniero para tener presente que los cambios de movimiento generan aceleraciones, y las aceleraciones sobre cualquier cuerpo o sobre una carga generan fuerzas.
Estas fuerzas, si no son adecuadamente previstas y técnicamente neutralizadas, producen deslizamientos en las cajas, derrumbes en pallets, daños en embalajes y hasta derrames y pérdidas.
En extremo, los mismos contenedores pueden salir dañados (por ejemplo, con paredes abolladas), por una carga inadecuadamente trincada en su interior.
Los envases y los embalajes de los productos, en general se diseñan contemplando fuerzas estáticas (el peso del producto, o la cantidad de productos que se apilarán en el depósito), pero las consecuencias de las fuerzas dinámicas, propias de las diferentes formas de transporte son menos conocidas... ¡hasta que se produzca el primer desastre!
Adicionalmente a la resistencia del embalaje, uno de los requisitos esenciales, que nunca es mucho insistir es que no se debe permitir ningún movimiento, cualquiera sea la aceleración producida.
Un ejemplo sencillo lo traduce en el transporte: el producto no debe poder moverse en su caja, por más tremenda que sea la frenada del camión, o por más enérgico que sea el relido o cabeceo del barco. De la misma manera, la caja no debe poder moverse dentro del pallet, ni el pallet en el contenedor.
 
El producto no debe poder moverse en su caja, por más tremenda que sea la frenada del camión, o por más enérgico que sea el rolido o cabeceo del barco. De la misma manera, la caja no debe poder moverse dentro del pallet, ni el pallet en el contenedor.
De que el contenedor no se mueva en el barco, ni en el camión se ocupan los especialistas respectivos del transporte, y, por suerte, lo hacen muy bien. Lo que no siempre está definido es quién tiene la última palabra en el estibado dentro del contenedor.
Todo lo que se somete a transporte, tenderá a moverse descontroladamente, por más que recemos de que esto no suceda.
Peor aún: se moverá una y otra vez. Y cada movimiento se detendrá con un golpe. Poco importa si es el producto que se mueva libremente sea una caja muy sólida, o un pallet muy compacto y muy bien hecho, que pueda deslizarse o sacudirse en un contenedor. En cualquiera de las dos maneras se pueden producir importantes roturas.
El objetivo es lograr gue todo lo que vaya en cualquier medio de transporte esté anclado, esté como soldado, sin movimiento posible: el producto en la caja, la caja en el pallet, el pallet en el contenedor, y el contenedor en el transporte. Una verdadera sucesión o una cadena de anclajes.
Es muy importante que todos los elementos usados: embalaje de transporte, zunchos, eslingas de trincado o airbags sean de una resistencia conocida, garantizada y certificada. Eventualmente se debe recurrir a especialistas que puedan indicar qué cantidad de cada uno habrá que usar.
Atar una carga con unas sogas usadas de ignota resistencia y un nudo incierto, o fijarla con tacos de madera que pueden dilatarse, o contraerse, al compás de las variaciones de la humedad, es una ilusión y está muy lejos de ser una solución segura.
Consecuencias evitables
Como otro hecho, poto difundido entre los terráqueos (los que normalmente andamos pisando tierra firme), queremos señalar que, en la combinación de movimientos de un buque, de los cuales los ya mencionados "rolido" y "cabeceo" son solamente dos, pueden formarse aceleraciones de la misma magnitud, que la de la gravedad, pero no solamente dirigida hacia el centro de la tierra, como ésta, ¡sino en cualquier dirección!
Si en un momento está dirigido según la vertical hacia abajo, se duplicará el peso del producto. Si en otro momento se dirige hacia arriba, neutralizará el peso del producto o de la carga. Si en un tercer instante va a algún costado tendremos una fuerza lateral igual al peso del producto. ¿Y cuáles serían las consecuencias?
. Duplicación de peso: si la resistencia del envase o embal?je no lo contempló, las unidades inferiores se aplastarán, por el peso de los superiores y toda la carga se empezará a desmoronar.
. Neutralización del peso: si el trincado no contempló esta posibilidad, los pallets, cualquiera sea su peso, "flotarán" libremente en el contenedor, para caer acto seguido.
. "Peso" lateral: ídem que en el punto anterior, pero hacia un costado:

Si no se quiere, pues, perder los clientes en el exterior, está claro - de acuerdo con lo que expuesto que la protección de cargas es una imperiosa necesidad, una metodología a asumir en las prácticas logísticas.
Y si el aumento de la exportación de productos industrial izados está de moda, la "Protección de Cargas" (Cargo Protection en muchos de los mercados a los que aspiramos) también lo estará.
 
 

Atar una carga con sogas usadas de ignota resistencia y un nudo incierto, o fijarla con tacos de madera que pueden dilatarse, o contraerse, al compás de las variaciones de la humedad, es una ilusión y está muy lejos de ser una solución segura.

 
 
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