| Básicamente es un
menage a trois: una empresa fabrica un producto muy
bueno, otra cumple con todos los requisitos para aportar
un envase óptimo y una tercera transporta el
producto envasado en tiempo y forma.
Con frecuencia, cuando el cliente final, destinatario
de tantos mimos, abre el contenedor (o camión,
vagón o el medio que sea) encuentra el producto
dañado, derramac:joo roto.
¿Cómo puedes ser que juntando tres excelencias
se arme semejante desastre? La respuesta es que en la
cadena de valor fabricación-envasado- transporte
del bien, cada eslabón se manejó por separado.
Yeslabones por separado no hacen una cadena.
Si el que hace el envase no sabe a qué fuerzas
se verá expuesto el conjunto de bienes envasados
(es decir, la carga) durante el transporte, y el que
hace el transporte no sabe lo que aguanta la carga,
no hay acción integradora; la cadena no queda
armada y los problemas se manifestarán a la llegada.
No es lo mismo despachar una carga de calefones de Avellaneda
a San Isidro que a Bahía Blanca. Y ni hablar
de San Petersburgo.
La protección de cargas, o cargo protection,
consiste en analizar integral mente el destino de la
carga, la resistencia del bien envasado, el tiempo de
viaje y los medios de transporte a emplear, calcular
las fuerzas que se puedan liberar durante el viaje y
determinar cuantitativamente los elementos de protección
necesarios para neutra
lizar esas fuerzas.
Cada medio de transporte transmite a la carga fuerzas
dinámicas específicas, según las
aceleraciones que se producen durante el viaje. Las
aceleraciones pueden ser en el senti- do de la marcha,
en sentido transversal y, también, en el plano
vertical.
Si a nuestra tan conocida aceleración de la gravedad
la identificamos con la 'G', las aceleraciones del transporte
serán hasta 1 G en camión y en barco,
4 G en tren y 5 G en avión.
La fuerza a que se ve sometida una carga (un pallet,
un tambor, una caja o una máquina) es igual a
la aceleracón multiplicada por la masa de la
carga. Para que una parte de la carga no se vaya de
paseo en algún momento del transporte, ni se
golpee o vibre, esa fuerza debe ser neutralizada con
elementos de trincado o protección de una resistencia
acorde a la misma.
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